sábado, 31 de octubre de 2009

Eso es así, primo


La verdad, tengo muchas ideas en la cabeza sobre lo que escribir, muchísimas, no os hacéis una idea. Pero cada idea es un mundo, son horas escribiendo, una idea clara que transmitir. Tengo muchas ideas empezadas, ¿cuántas acabadas?...

Pues escribo ahora esto porque me han entrado ganas de escribir, y no sé qué. Porque llevo una hora esperando a que me llamen, y me empiezo a cansar. Y estoy cansado a que las cosas pasen como quiero que pasen, porque las cosas no pasan así. Y porque escribir se puede terminar convirtiendo en un arte, y arte tengo yo para escribir sin decir nada, más difícil aún.

En fin, que estáis leyendo sin sentido, y sentido va a seguir sin tener. Que no se si salir o quedarme en casa, ¿y eso que te importa a tí?

Espontaneidad, dejar fluir y no programar las cosas, ser tu mismo y seguir tu propio camino son las conclusiones que al menos quiero transmitir. Y aprovecho para decir que sí, sigue así. Madura, vive, equivócate, lucha por lo que quieres, consigue tus sueños. Haz y consigue todo eso, pero sin dejar de impresionarte por las cosas más insignificantes, de reír y ser feliz cada día y, por supuesto, sé sincero, que más importante me parece aún.

En fin, me voy que me llaman al fín ……

lunes, 26 de octubre de 2009

This is TAILAND !!


Introducción

Bueno, el verano pasado decidí hacer un gran viaje, un viaje a un país que soñaba y me emocionaba ir. Lo veía como un viaje imposible, estaba demasiado lejos y yo apenas conozco Europa. Y sin embargo, se me presentó la gran oportunidad de conocer Tailandia, el país de la libertad, el país de la sonrisa.

Esta entrada va dedicada a aquel viaje y, sinceramente, no llega a ser un resumen del resumen. Son muchas las anécdotas, experiencias y cultura que no están incluidas aquí, pero al menos, es una forma de compartir algo del viaje. Y me pareció una buena idea compartir ese algo porque no es un destino típico para muchos de nosotros, así que igual ese poco es mucho.

Mi gran suerte fue poder ir allí acompañado de un tailandés, un nativo del país. Él es la razón de la oportunidad, el que me ha invitado a ir, y me ha permitido tener un viaje fin de carrera. Desde aquí mi agradecimiento a Prin Kanyoo, primo para los amigos, por invitarnos a mí y a Roque, y tratarnos tan bien allí. Nos sentimos muy acogidos tanto por la familia como por sus amigos y novia, Ears. Fue un viaje inolvidable.



En fin, Tailandia. Un sitio tan diferente en todos los sentidos. La gente, la forma de ser, la comida, la forma de pensar, de organizarse. Os recomiendo a todos el viaje si podéis, merece la pena.

Yo tengo la promesa de volver… si alguien se apunta, que avise ¡

En esos 20 días teníamos programado movernos por distintas partes de Tailandia y la ruta final fue la siguiente: Bangkok, Pitsanulok, Chang Mai, Ko Samet y de vuelta, finalmente, a Bangkok.







Bangkok

Tras 13 horas de viaje en avión, con una escala de 1 en Doha (Qatar), Bangkok fue la primera ciudad que conocí, donde pasé mis primeros días y, realmente es la más espectacular de allí. Y lo digo refiriéndome a lo moderno de su ciudad, con grandes edificios e increíbles centros comerciales, metro y además tren exterior, un nivel peatonal superior a la carretera para que la gente circule por ahí, y a pesar de todo ello…. Que tráfico de coches ¡

Nuestro primer día en Bangkok consistió básicamente en una vuelta por el centro de Bangkok y la universidad de allí y, para terminar, un “foot massage” tailandes increíblemente bueno y por tan solo 6 euros (300 baths). Me sorprendió lo barato que es Tailandia, me costó mucho menos la estancia allí de lo que pensaba.











El siguiente día fue bastante interesante, estuvimos conociendo los templos más importantes de allí, y la verdad que son espectaculares. Aquí algunos ejemplos.







El buda tumbado resulta ser bastante espectacular verlo. Salgo con una cara bastante serio, en plan voy a matar a alguien, pero es tan solo de la reventaera que llevaba, después de toda la mañana andando, y a esa hora, medio día, recién comidos, con muchísima calor y mucha gente alrededor. No, no eran la mejor situación, pero igualmente impactante.







Allí se pueden encontrar muchísimos templos, y en su interior se pueden encontrar las imagenes de buda. Hay distintas posiciones del buda, y cada una de ellas tiene un significado, o mas bien representa un momento de la vida de Buda. El buda tumbado representa al estado de nirvana final al que los budistas aspiran a llegar.

Pitsanulok

Podría pensarse que visitar el pueblo de Prin no iba a ser para nada interesante, pues es un pueblo situado entre Bangkok y Chiang Mai, y para nada turístico, sin cosas tan interesantes como en otras zonas de Tailandia.

Pero en eso resultó todo el encanto de aquello. Roque y yo éramos realmente dos extranjeros, la gente allí no está tan acostumbrada a ver turistas, y ahí estábamos dos españoles, integrados en la vida tailandesa, en casa de Prin, con su familia y en su casa, con sus amigos de toda la vida.








Mención especial al bar Picasso y Terrace Bar que tan buenos ratos pasé allí esos días. Y que chicas tan guapas había allí; yo que pensaba que las orientales no me iban a llamar la atención y, sin embargo, son encantadoras, simpatiquísimas y muchas de ellas, guapísimas.

Además, aquí ya empezamos a conocer a algunos amigos de Prin, que resultaron ser bastante personajes y se portaron bastante bien con nosotros.

Chang Mai

Esta ciudad es la segunda más turística de Tailandia, situada en el norte, y la tercera ciudad que conocimos. Y sí, fue bastante interesante de conocer con sus mercados nocturnos, el río, templos… pero realmente una de las cosas que más agradezco es haber conocido a Toad, amigo de Prin, con quien hicimos mucha amistad. Es de esas personas que agradeces haber conocido, es feliz con lo que tiene, agradece una conversación, conocer a alguien diferente, siendo amigo de sus amigos.

Con él fue muy divertido el viaje, mucha fiesta, y era muy emocionante estar en un viaje al lado del mundo, donde todo te resulta desconocido, y moverte con tailandeses, que te muevan a muchos sitios muy buenos para comer, salir, comprar, masaje. En fin, nos hacían sentir que éramos de allí, como uno mas.

Y bueno, desde aquí recuerdos a toad, grande siempre, y a su novia, y sus hermanas y a su primo. En fin, a todos, cada uno de ellos aportó cosas que no olvidaré.

El norte de Tailnadia es más verde que el resto y tiene más montañas. Es por ello que aquí se pueden encontrar reservas de elefantes y otros animales. Prin nos llevó a una de ellas y a una excursión por el río en la montaña. Los cuadros que podéis ver lo han pintado los elefantes…







Me llamó la atención ciertos detalles que vi allí saliendo por la noche. Por un lado, en todas las discotecas tienen música en directo, un grupo tocando, así que no es tan típico que simplemente esté el DJ poniendo música.

Además, allí tu puedes entrar con tu propia botella de alcohol a la discoteca, de forma que sólo pagas un pequeño “fee” y las coca colas y hielos. Sale bastante barato, y quieras que no, ¿para qué el botellón? Mucho mejor estar bebiendo ya dentro de un local.








Fue bastante curioso ir inocentemente al servicio en mitad de la noche y mientras estas en el urinario a lo tuyo, te venga un par de tíos a darte un masaje en la espalda, piernas, brazo, cuello…. En fin, muy fuerte, sienta bastante bien, jeje.

Ko Samet

Desde aquí, Chang Mai, hicimos un viaje bastante largo, dividido en dos días, para llegar finalmente, Roque y yo solos, a la isla “Ko Samet”. Prin no podía acompañarnos porque tenía cosillas que hacer en Bangkok y a nosotros no nos importó nada ir solos. No podíamos volver sin pasar unos días en la playa, aunque bien es verdad que allí es temporada de lluvia.

Llegamos allí tras media hora en un barco lleno de gente y bastante antiguo. Y bueno, tuvimos la “suerte” de que ese día misma mañana empezase a llover fuerte, justo de camino a la isla. Según nos enteramos en la isla, ha llegado a estar más de un año sin que caiga una sola gota de lluvia allí, pero bueno, también tuvo su encanto.

Así que tras llegar el barco a la isla y cayendo la grande, nos cogimos un safari taxi de estos, tipo “picap”, y nos llevo hasta el resort que teníamos allí reservado.La playa y la isla en concreto, era preciosa. La costa estaba formada por distintas calas, cada una de ellas con sus resorts, bares y restaurantes.

Nos pasó una cosa bastante curiosa esa misma tarde. Dando un paseo por la playa conocimos a Miguel, un madrileño que cansado de la vida madrileña, donde tenía un buen trabajo, se fue a Tailandia y montó un bar-restaurante en aquella playa. Y sí, dice que eso es vida, en la playa todo el día, y es feliz, que es lo importante, jeje. Ni que decir tiene que las dos noches que estuvimos allí cenamos en su restaurante y salimos bastante contentos de allí a base de cerveza. Bien es cierto que me quedé con las ganas de fiesta en aquella isla, pues resulta que era bastante tranquila y tan sólo había una discoteca bastante alejada de la playa. Aún así, es de lo mejor del viaje para mí.

Una playa totalmente de relax, bañándote en el mar bajo la lluvia, estar tumbado en la hamaca escuchando el fondo del mar. ¿Para qué más?

La segunda noche tuvimos una conversación con un italiano, amigo de miguel, mientras bebíamos una cervezilla. Trabajaba en la India de joyero o algo así, vivía con 200 euros al mes (si es verdad que aquello es más barato, pero aun así es poquísimo), y nos contó algunas de sus viviencias. Básicamente, el se sentía muy feliz porque era libre y su vida era “consecuencia de una casualidad”, se ha dejado llevar, conoce medio mundo y tiene experiencias que ya quisiéramos muchos. Además, dice que conoció el paraíso mundial, que según él, está situado en Tailandia: Patayá. En este viaje no puedo ser, a ver si en el siguiente hay suerte.

Tengo gran recuerdo de bañarme una noche de madrugada en el mar lloviendo bastante y con truenos en el cielo, que intermitentemente nos mostraba la isla como si fuese de día.

Además, gracias al capitán Roque estuvimos algo así como hora y media navegando en un catamarán.



Bangkok

Finalmente, los últimos tres días del viaje los pasamos en Bangkok, y fueron más bien días de despedida. Allí volvimos a coincidir con casi todos los amigos de Prin que habíamos conocido antes, incluido Toad, así que ya os podéis imaginar… fiesta y fiesta.

Tuvimos la suerte de poder aprovechar una tarde para ir a visitar el mercado flotante y dar un paseo por el rio, famoso por las luciérnagas que se pueden encontrar.

Y cómo no, también compramos los últimos regalitos para traer.

Como ya dije, hay mucho más cosas que contar... quizás en alguna entrada futura hable sobra la comida, el tráfico (maldito tráfico), o sobre los "chicas-chicos" que tanta gente me ha preguntado (si, allí es donde mas transexuales hay) o alguna experiencia en concreto. Pero por ahora, esto es todo !






martes, 20 de octubre de 2009

Siendo optimistas...


Crisis, crisis y más crisis. Y así todo el día, día tras día, hasta el punto de que empiezo a estar un poco cansado. ¿Cuándo se acabará la maldita crisis?

Nos rodea. Noche y día. En la tele, en los bares, en la calle, en una comida familiar o una noche de fiesta. En fin, que parece que estamos ahí metidos, y sólo podemos esperar, y que seremos más felices cuando todo esto acabe.

Leyendo por ahí, di con un breve texto que Albert Einstein escribió al respecto. La verdad que da un punto de vista y una visión al respecto nuev

a y fresca, transmite esperanza y optimismo.

Sus palabras fueron las siguientes:

"No pretendamos que las cosas cambien

si siempre hacemos lo mismo.

La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos.

La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura.

Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar 'superado'.

Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.

La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia.

El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.

Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos.

Es en la crisis donde aflora lo mejor de ca

da uno, porque sin crisis todo viento es caricia.

Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.

En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla."

ALBERT EINSTEIN


Aprovechemos la situación y salgamos de esta todos juntos.

Grande Albert ¡

Al menos, esta noche, dormiré un poco mejor.

Hola a todos

¿Hay alguien ahi ?

Un dos, un dos, probando...

Ejem….

Bueno, estas son las primeras palabras del blog que, ahora, en este preciso momento, queda inaugurada.

¿Por qué escribir un blog?

Bueno, ya hacía tiempo que tenía la idea en la cabeza. Tras visitar algunos blogs, tanto de amigos como otros que he ido encontrando, me parece una buena forma de compartir intereses, experiencias, hobits y muchas otras cosas. En fin, una forma de conocernos e incluso de conocerme a mí mismo.

Comentaré cosas de mí, experiencias y vivencias, viajes, noticias interesantes y curiosas. Creo que será una página muy salada…

Empieza el blog!